Maristas Ibérica frente al abuso de menores

Lee aquí el comunicado sobre nuestro compromiso institucional de acogida a las víctimas y actuación frente a los abusos sexuales a menores.

Si eres o has sido objeto de maltrato o abuso, o has sido testigo de que un menor ha sido maltratado o abusado, puedes contactar con el Equipo de Protección del Menor a través de la siguiente dirección:

protecciondelmenor@maristasiberica.es

 

La Provincia Ibérica, en consonancia con los principios y valores que guían nuestra acción educativa, manifestamos nuestro compromiso en la defensa de los derechos de los menores, nos proponemos reforzar las labores de prevención y protección que siempre hemos desarrollado y ponemos en marcha los mecanismos necesarios para velar por la seguridad de los niños, niñas y jóvenes que reciben educación en todas nuestras obras.

Desde el año 2011 contamos con una Política de protección del menor que se configuró como respuesta a la llamada del Instituto Marista a nivel internacional. Además, nos sumamos a las manifestaciones de la Declaración del XXII Capítulo General de los Hermanos Maristas (Colombia, 2017), en la que surge un mensaje institucional de condena a los abusos sexuales y solicitud de perdón a las víctimas.

En nuestra política estamos comprometidos a:

– Promover en nuestros centros la sensibilidad de todos sus miembros en favor de los derechos de la infancia, recogidos en la Convención de los derechos del niño (Naciones Unidas, 1989).

– Establecer medidas de prevención contra cualquier forma de abuso o maltrato por parte de algún adulto o de otros niños y niñas, de la comunidad educativa o de su entorno.

– Ofrecer un servicio de acogida y escucha a las víctimas a través de nuestro Equipo de Protección del Menor. Se puede contactar con el equipo a través de la siguiente dirección: protecciondelmenor@maristasiberica.es 

En la Provincia Ibérica Marista existe un Equipo Provincial de Protección del Menor, y delegaciones locales en cada una de las obras educativas y sociales.

El gran objetivo de este equipo es garantizar entornos seguros para nuestros menores. Para ello, se han realizado en los últimos años diversas acciones:

  • Trabajo de prevención adaptado a las diferentes edades a través de tutorías específicas.
  • Campañas de sensibilización.
  • Servicio de acogida y escucha a las víctimas.
  • Empoderamiento de los menores.
  • Formación de los profesionales y voluntarios de los centros educativos.

– La primera responsabilidad de los Hermanos Maristas consiste en crear ambientes seguros para los menores y protegerlos de cualquier tipo de agresión o abuso.

– Todos quienes estamos implicados en la tarea de educar a menores tenemos la responsabilidad, el deber y la obligación de velar por su cuidado y seguridad y por su protección frente a cualquier forma de maltrato o abuso.

– Todos los menores tienen el mismo derecho a estar protegidos contra el abuso y la explotación. Debemos actuar en favor de cualquier menor del que se sospeche que está sufriendo abuso, independientemente de la cultura imperante u otras razones.

– Debemos, antes que nada, escuchar atentamente y ofrecer una respuesta compasiva y justa a cualquier persona que afirme haber sido víctima de algún tipo de abuso. Los Hermanos Maristas tenemos la responsabilidad de atender tanto a la “víctima” como a su familia.

– La honestidad y la transparencia deben caracterizar todas nuestras acciones.

– Cada obra de la provincia Ibérica debe acatar la legislación de su propio país o autonomía, informar sobre las acusaciones de abuso, y cooperar total y rápidamente con las autoridades civiles y eclesiásticas.

– Si un educador admite haber abusado de un menor, o una investigación independiente demuestra que ha cometido tal acción, no se le permitirá, en un futuro, participar en actividades en las que tomen parte niños o jóvenes.

– Cualquier educador que haya admitido o que haya sido hallado culpable de abusar criminalmente de un menor deberá ser inmediatamente alejado o despedido del puesto de trabajo que desempeñe en el centro educativo.

 

“Es la acción, omisión o trato descuidado, no accidental, que priva a los niños y niñas de sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad” (Observatorio de la Infancia, 2006).

Tipos de maltrato:

Maltrato físico
Cualquier acto no accidental que provoque lesiones físicas al menor, enfermedades o riesgo de padecerlas, incluyendo también la negligencia en protegerlo.

Maltrato emocional
Actitudes y acciones y hostilidad verbal persistente en forma de insulto, desprecio, humillaciones, descalificaciones, crítica o amenaza de abandono; constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles (desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) y privación de oportunidades de interacción social y logro de autonomía, por parte de cualquier adulto.

Maltrato por negligencia
La inatención temporal o permanente a las necesidades físicas, cognitivas y emocionales básicas del menor, así como el incumplimiento de los deberes de guarda, cuidado y protección.

Maltrato entre iguales – bullying
Cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico entre escolares que se dan de manera repetida y mantenida en el tiempo, lejos de la mirada de los adultos y con la intención de humillar y someter abusivamente a la víctima indefensa.
Cualquier forma de maltrato entre iguales utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (mensajes de móvil, e-mail, redes sociales, chat…), recibe el nombre de Ciberbullying.

Abuso sexual
Cualquier clase de contacto e interacción sexual entre un adulto y un menor de edad, en la que el adulto ejerce una posición de poder o autoridad sobre el menor, usa a éste para su propia estimulación sexual, la del menor o la de otra persona.
Cuando este tipo de abuso se realiza a través de la red se denomina Grooming.
El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que el menor-víctima o cuando está en una posición de poder o control sobre el menor.

El entorno familiar

Aquel tipo de maltrato que acontece en el hogar y que procede de las personas con las que convive, de las que tienen encomendado el cuidado y desarrollo de los menores o con las que tiene una relación de parentesco. Padres, guardadores de hecho o derecho u otros familiares.

El entorno escolar

Aquel tipo de maltrato que acontece en el entorno escolar y que es provocado por la institución en sí (estructura, normas de funcionamiento, etc.) como por las personas que forman parte de la misma en base a una relación laboral u otro tipo de vinculación.

El maltrato o abuso de un adulto sobre un menor

Es aquel tipo de maltrato ocasionado por un adulto a un menor cuando el adulto no tiene encomendado el cuidado de éste o no forma parte de su esfera familiar más próxima. Con independencia del entorno en el que el mismo se produzca.

El maltrato entre iguales

Aquel tipo de maltrato que es ocasionado por otros menores con independencia del entorno en el que se produzca o de los medios que se utilicen para ello.